cardenal

Tristeza

Susurro que se escapa, volando a ninguna parte.
Holograma etéreo que me muestra tu corazón roto.
Intento alcanzar tu alma en el pasar de las noches en blanco.
Y cuando alargo mis manos, te escurres entre mis dedos,
sarmientos tristes de vid marchita.
Tu sentir me llega como suspiro hilvanado por el viento.
Como brisa temprana acariciando mi piel marchita.
Lo encapsulo.
Lo beso.
Lo siento.
Lo hago mío.
Con mi espada, forjada en la fragua de Vulcano,
cortaré tus temores y tus miedos.
En mi corazón formaré un hogar para llenarlo de tí.
seremos uno hasta el final del universo.

J@I