Sami Härkönen

Y te busqué

Y te busqué donde solía no encontrar,

ahí estás, con tu corazón cálido y tierno,

mas yo, indiferente y frío

me sumerjo en la primavera de tu camelar.

 

Y te busqué en el menester de mi nostalgia,

me das una nueva esperanza

a un desesperado desesperanzado

que deja atrás el frío de la melancolía

entre abrazos de verano y misantropía.

 

Y te busqué en mis noches solitarias,

hallando huellas que anhelo seguir,

en vilo de la dulzura que me das

dejándome en catarsis, ahí

deseando lo que tan negado era.

 

Y te busco en la melodía de los días,

la meliflua expresión de ser por ti,

de querer ser mas de lo que soy,

de que por causas y azares te encontré

y de aciertos inciertos te querré,

escucho esa melodía cada día

y ahí te hallé, sutil y frágil.

 

Y te busco en el vacío del alba,

cuando el frío y el sollozo hablan,

ahí estás, en la rutina perfecta de mis días.

no existe soledad

ni en la noche mas oscura,

ni en la mañana mas clara.

 

Te busco cuando no se quien soy,

te busco cuando no quiero a nadie.

 

Sólo... te busco.