Melanie GutiƩrrez

Piano

Él suena y embellece
y es que con sus ocho octavas
enamora hasta que atardece.


Él muestra lo mejor de sí,
porque gracias a las dos claves
puede llenarse de frenesí.


Él me deja posar mis manos
  y en cada pieza que toco
 brinda amor, alegría y caos.


Ya se acomoda la partitura
para que blancas y corcheas
bailen con grata soltura.


Suena música clásica
que endulza la sala
y enriquece el alma.