Danny McGee

RED MOON.

Red Moon.

Me calló la noche. Se hizo de noche en tus ojos, en tus ojos la noche dejó las estrellas, dejó lo que fue un beso tocando el firmamento y todo lo que un sueño deja cerca de los vientos. Los grillos mensajeros le tocaron al silencio, al eco que el recuerdo lo transforma todo en beso. La noche, la elegancia, lo vivo y lo nuevo, fue arte de palabras que cayeron al misterio, al sabor de verme envuelto donde está el despeñadero.
Era un hombre, pordiosero, otro tipo de sujeto poco fino, sí lamento, un emblema de tu cuerpo ya marchito por el tiempo. Te creía bajo el fuego, arropada por la noche que encendía mi desvelo. Eras bella de momento. Eras casi una figura tan tallada como un leño.

RED MOON. RED MOON.
La noche te ha dejado, pero sé que estás aun.

Me miraste. Se fue contigo el alba a buscar el hundimiento, a ser letra de otro verso que acabara siendo cuento, tocando el firmamento y todo lo que un sueño deja cerca de los vientos. Los grillos mensajeros le tocaron al silencio, al eco que el recuerdo lo transforma todo en beso. La noche, la esperanza, lo tuyo y lo muerto, fue paso de las hadas por el bosque macilento, por sabor de verme envuelto donde está el despeñadero.
Era un hombre, pordiosero, otro tipo de sujeto poco fino, sí lamento, un recuadro de tu cielo ya marchito por el tiempo. Eras bella de momento. Eras casi una figura tan tallada como un leño.

RED MOON. RED MOON.
La noche te ha dejado, pero sé que estás aun.

A Claudia Jara.