Mina Molina

Ya no eres.

 

Ya no eres

 

El camino se hizo una espuma

Al verme tan decidida,

Era una fogata encendida en pastizales secos.

No quise el revés

Más derecho camine,

No volví a creer lo que me decías,

Mi instinto lo sabía

De ti nada, solo hambruna en la quebrada

No eras quien con estirpe fingías

De alta mirada y caminar erguido.

Mas tus verdades oscurecían el sendero

De quien te podía a acompañar.

Eras el zorro callejero

Astuto hasta cayendo en el vacío

Del presentimiento femenino

Ya no eres nada

Ni sombra en la mañana,

Ni silencio en la noche.

No eres más que un recuerdo del tiempo perdido

Solo eso eres,

Tu afán y mi olvido.