Jose de amercal

PADRE

 

Volaba por la montaña un jilguero,

y con su ultimo canto los gorriones,

salia el viejo ganándole a los campeones,

con brillo de plata y sin rostro fiero.

 

Cuando el sol caía desde el cerro,

entre jilgueros y gorriones;

regresabas enseñando los valores,

con todo el horizonte en el capelo.

 

Hoy que vivo en un cuerpo abandonado,

y al que miro maltrecho como seco higo,

sigo los pasos que me has dejado.

 

Y salgo a buscarte, padre y amigo,

se que te has quedado,

para irte solo conmigo.

 

Momentos felices de este mundo,

los comparto ahora contigo,

mas que padre, como viejo amigo.