juan jose gonzalez ramil

Herencia


Seremos los dueños de nuestro lamento
cuando al fin y al cabo el fin nos defraude,
ingrato destino de sueños cumplidos
cargados de absurdos y vanos finales.
Sentimientos rotos en metas exiguas
hundidas en fangos de expiradas vidas,
de absurdas carencias de flojo destino
para aquel futuro y para su desdicha.
Es la corta herencia para nuestros hijos,
el pobre final de nuestros principios,
aquel que elegimos con poca pericia
soñando con mentes oscuras,vacias.
Es la ciega cara de nuestra simpleza,
aquella que escasa demuestra su esencia,
el puro sentir de tanta pobreza,
el final firmado con tan pocas letras.
Ilusa carrera con poca cordura
de vana estrategia con pobre final,
relevo tardío tropezado y triste
que el próximo vuelo tendrá que arreglar.
Esprintando fuerte su nuevo camino
para ver de nuevo el viejo horizonte
cargado de soles y azules mas limpios,
rodando de nuevo bajo un nuevo nombre.