christiancci pendragon

Mi sobra

 

Sigilosa y ávida figura sedienta de luz,

atada a mis pies tú te encuentras,

te ocultas en la noche,

y cuando arremete la oscuridad menguas.

 

tú, mi esclava eterna,

jamás me abandonas,

y aun sin verte sé que estas allí,

oculta bajo mis pies te encuentras.

 

permanente compañía amiga y enemiga por igual,

unas veces grande y otras pequeña,

vaporosa, intocable y clandestina,

cuan cazador espiando a su presa.

 

Que hablaras de vez en cuando seria bueno,

Conoces tan bien como yo los caminos recorridos,

Las horas de llanto,

Las risas y los orgasmos.

 

Ocasionalmente te bilocas,

Y entre las calles penumbrosas te avivas,

Apareces aquí, allá, arriba o abajo,

Una o muchas.

 

Bailas a mi alrededor,

Girando, girando te estiras y te encojes,

Una, dos, tres o cuatro,

Quizá más sin darme cuenta.

 

Amas tanto la luz como yo o la odias?