Joseponce1978

Lacerante placer

Me niego en rotundo a curar la llaga

que causa en mi memoria tu perfume

y desde fuera a dentro me consume

hincándose lento como una daga.

 

Cuando la noche sea tan aciaga

que el recuerdo de tus besos me abrume,

impediré con ahínco que se esfume

el sabor que en mis sábanas naufraga.

 

Espero desangrarme por la brecha

de la remembranza descomedida

de aquellos arrebatos pervertidos

 

en que surgía el alba insatisfecha,

y al verter la sal del mar en mi herida

el dolor acometa a mis sentidos.