José Vásquez Gaviria

A LAS ORILLAS DE TU PIEL

A las orillas de tu piel llegué una noche

cuando mi barca naufragaba,

unas aciagas olas envolvían

mi extenuado cuerpo

preso en la placenta

de unas nostálgicas remembranzas.

 

Me sujeté a la tibia arena de tu cuerpo,

y atrevido subí la cima

vital de tan majestuosas montañas

de picos erguidos

que aferran benévolas

los vigorosos vientos del sur.

 

Desde las alturas examino, a lo lejos,

el hogar de tu oasis carnal,

inyectando a mis dadivosos deseos

el arribar ¡Pronto!

a libar su miel,

fresca fuente de eternas delicias.

 

Saciados los linderos de la tierna piel

descanso en tus cándidos valles

de cálido terciopelo rosáceo

colmando la vida

de amor consumado

en la más impecable armonía.