Lincol

DULCE PLEGARIA

 

DULCE PLEGARIA

Suenan suaves las palabras
en noches como estas,
mientras las estrellas bailotean
como las caricias de una madre.

No son las estrellas las que brillan,
son las caricias de mamá
las que imprimen color
sin pedir nada a cambio.

Aunque son muchas las estrellas
y estén por todas partes
no hay estrella como una madre
que siempre está donde debe.

Madrecita mía, estrella de la noche,
suenan suaves las palabras
cuando en mis plegarias te elevo
rogando a Dios te bendiga siempre. 

AUTOR. LMML.