Edmundo Dantés

Soledad

 

Sentado contemplo la brisa que cobija

mis delgados brazos y mis piernas endebles

inhalo el aire del pasado y tras una melancólica sonrisa

se lo devuelvo al futuro

 

No le tengo miedo al fracaso

le tengo miedo a la soledad

fantasma que abunda entre mi ser

su fúnebre caricia me hace estremecer

 

¡Detente! que tú y yo aún no somos amigos

mil aventuras por vivir

cien caricias por dar

algunos te quiero que decir

y quizás una persona a quien amar

no, no puedo ser tu amigo

 

Si la fuerza suprema teje entre sus enramadas manías

mil caminos y todos hacia ti

si el destino no deja de leer aquel libro

en el que todo está escrito

entonces, solo entonces, te saludo

 

Pero no te aferres a mí soledad sombía

apagas luces de sonrisas olvidadas

por un mundo al que invitaste unos tragos más vacíos 

que la misma soledad

 

Yo no soy como ellos

soy susceptible a una mirada

a una sonrisa

y si quieres que sea tu amigo

mejor preséntame al tuyo

que es la muerte