Martha Lucía González Uribe

DOS POEMAS LIGADOS: DOLOR Y QUERIDO NIÑO JESÚS DE BELÉN

DOLOR

Mi único y fiel compañero

Me elevas a cumbres impensadas

Me hundes en simas

De desesperanza

Tu ausencia

Funda mi placer

Tu presencia

Impide mi olvido.

Me obliga a crecer,

A crear,

A ser otra

Para esquivarte,

A casarme con la fantasía

 

A SER OTRA

Que vive sin tí

- lo que más cuesta -:

Imaginarme

Lo que no existe

Ser la otra,

La que no te conoce.

La libre

Y tal vez,

Sin sustancia.

 

Mi tejido

Entreverado

De los colores

De todos los analgésicos

De las Mil y Una Noches

En las que me despiertas

Con tu posesividad

Celoso de Morfeo:

No me dejas permanecer

En sus brazos

Ni siquiera una noche

A las tres horas de disfrutar

Con su compañía

Me arrebatas y posees

Haciéndote dueño y señor

De mi vida.

 

Me quitas mucho

Me donas más

Pues sólo contigo

Salgo de los brazos

De tu gemelo

DOLOR DEL ALMA,

Del rencor,

De la ausencia de olvido,

Vives en mí

Como Dios,

Siempre presente.

DIOS:

Dáme todos los dolores físicos

Que estén disponibles

Arranca la tortura de mi alma

Te la cambio por todos los martirios

Que puedas crear para mi cuerpo,

¡Siempre serán nada!

 

¡Ay DIOS ya no me quieras tanto!

Sor Clarita y demás Directores Espirituales,

Mis amigas y amigos piadosos

Dicen que mis incontables dolores

Del alma y del cuerpo

Son porque me amas mucho,

Que el Dolor es el gran maestro

Pero, no quiero ser tan sabia.

Jesús: Déjame tu pecho

Para reclinarme 

En tu corazón

Como lo hiciera Juan.

 

Sigo siendo tu Martha

La que te hospeda,

Lava tus pies

Y cocina manjares para tí.

Y, también soy,

Tu lúcida Lucía

Quien todo lo ve

Con los ojos del espíritu,

Hasta cuando

Dentro de poco tiempo

Ya no pueda ni eso

Porque bien sabes

Que me estoy quedando

Sin el movimiento necesario

Para la vida y, sin la visión...

 

Por favor,

Compárteme tu paz y tu sosiego,

No sólo el acíbar

De la pasión,

De la traición 

Del desamor y,

De la negación.

 

No me dejes sola

Con la cruz del dolor,

Con mi viacrucis.

Quítame los dolores

Un rato o

Tan sólo un cuarto de hora.

¡Sí, déjame ser Juan!

Ámame sin sin sufrimiento:

Descansaré en tu pecho

Amado y amante

Me arrullará

Tu acompasado corazón,

En el anidaré hasta

QUE TÚ ME DEJES.

M.L.G.U. Escrito en varios momentos desde el 2.011 hasta hoy 12 de junio de 2.018, en mi casa. Madrid