*Sirena*
Y vino nadando sobre el mar
sin mojarse
igual que una diosa
llena de luz radiante
rizos caían en su espalda
llenos de colores
su tez blanca de luna
y unos ojos negros azabaches
se adentró en la tierra
sin saber de este mundo
regalando su mirada
se desvistió de sus escamas
con un aire vivo y fresco
quedando asombrada
de ese paisaje desconocido
al no encontrar a Poseidón
el dios del agua
volvió a desaparecer con la marejada
era etérea no era humana
el mar se hizo pequeño
las olas bailaban
a lo lejos se divisa una silueta
de sirena enamorada
entre el sol que la mece
y estrellitas de mar
Que la engalanan.
Hay sal, hay perlas nacaradas.
Y sobre las rocas una diosa radiante
Que se vuelve a vestir de escamas...
Elena ©