Raul Gonzaga

Por alcanzar la fuerza de un doblón

 

Llevo mi cuerpo herido hasta los huesos,
Tengo muy carcomido mi exterior;
Me hundo entre los abismos de dolor,
Pago con intereses mis excesos;

Yo que intenté jamás ser uno de esos,
Que movidos por odio y por rencor,
Intentarán dañar, pseudovalor,
A entrañables hermanos siempre presos;

Yo que busqué sutil sabiduría,
El poder absoluto del perdón,
Me hundo entre letal melancolía

Al ver que mi marchito corazón
Renunció a la sólida armonía
Por alcanzar la fuerza de un doblón…