Pablo Meriguet

Poema a los comunistas verdaderos

 

A mi papá, un falso comunista.

 

Y entonces uno escucha a los comunistas verdaderos

hablar de minería, de burguesía, de epitafios posmodernos,

de Žižek, de antichavismo, de obreros fantasmales en decadente desilusión.

 

Y luego uno escucha a los otros comunistas verdaderos

hablar de estudiantes movilizados, proletarios en traje, de falsas revoluciones,

del Che, del capitalismo circuncidado, de álgebras resolutorias.

 

Y después uno escucha a los terceros comunistas verdaderos,

hablar de homosexuales, de música y tatuajes, de toros y marihuana,

de un anti-bolchevique, de ecologismo, de indígenas entrevistados.

 

Y como si faltara, uno escucha a los faltantes verdaderos comunistas

hablar de planes armados, de cadencias trituradas, de risas rotas,

de Stalin, de clases, de Palestina, de odio al mundo y a la vida.

 

Y luego hay un grupo chiquitito, de comunistas falsos,

como en rincón de presbiterios de sapos,

donde un puñado de sordos deja de hablar, y empuja al mundo.