mariat araure

LA NOCHE

La noche respira jadeante de contenta

ha vencido la postura de los lentes,

al día y a lo amado.

La noche encantada anda de ronda

respira calmada y cadenciosa.

Espera a la niña  que la vea

y le regale un verso.

La noche con sus silencios y sorpresas

se estaciona

Lenta transita  la ruta y se transmuta

para que el  brillo de la muerte
no la alcance.

Para que la luz no la elimine
de su baile con la vida.