LGH

Versos XXIX

¡Qué sola está la noche!

No hay en ella un alma

Y las hojas se mueven

Pasivas y en calma.

 

Mas es calma sepulcral;

Su viento es aire de muerte,

Su tono un tinte fatal.

 

Entre las sombras,

Entre las hojas

Hay suspiros mortales,

Son avisos fatales

Que prevén lo inminente:

Que ya viene la muerte.