Jose Luis Posa Lozano

ABORTO DE MACHO


Ahora vuelves sumiso y abatido
con el rabo goteando entre las piernas,
con el culo pidiéndome cobijo,
con los ojos quemados por las juergas.


Ahora vuelves subiendo a cuatro patas
las escalas que llevan a mi lecho,
babeando disculpas y promesas,
arrastrando la lengua por los suelos.


¡Y pensar que hasta ayer te amé en silencio
que esperé tu llegada en los portales
que tejí mi sudario con tu ausencia
que regué nuestras sábanas con sangre!


¡Cuantas noches lloré vitriolo puro
mientras tú revolcabas tus miserias
en el catre dorado de tus putas,
fornicando en tropel como las fieras!


¡Cuantos días sentí como la rabia
corroía mi alma y mis entrañas,
escupiendo la sangre de mi angustia
y segando mi paz con su guadaña!


Pero hoy, hoy te veo como eres:
un aborto de macho, una piltrafa,
un desecho, una sombra, una quimera…
un escombro en las puertas de mi casa.


¡Márchate con tus lobas aulladoras
a follar en el lecho de la luna,
a arrastrar tus colgajos por las zarzas,
a lamerles la esponja una a una!


Ya rompí tus cadenas, y ahora puedo
elevarme a mí misma hacia la vida.
Mientras hoy prendo fuego a tu recuerdo,
púdrete rezongando en las letrinas.