Cómo caudal de un río bravo,
Recuerdos recorren mi cabeza,
dulce sabor en dique amargo.
Nadaré sin tregua hasta la orilla,
Cerraré los ojos y abriré mis manos,
Me sujetaré con tanta fuerza,
Salvaré todos mis recuerdos,
Para observar en aquel reflejo,
proyectados en un charco.