Nipur

PartiĆ³ el verano

Partió el verano dolorido
por el sol:
ahora una bruma incendiaria
me revuelve las ramas
se disocia en el jardín casero entre
las pálidas flores de los hemerocallis.


Los pájaros yerran lejos como
la misma forma de la mente cansina;
ni arrebato  ni color en
las entrañas de la tierra acontecida.


Manos que se aquietan en la mirada
perdida del paisaje abrazado en la neblina.
La palabra viene lenta y se cae
cae perdida de la ausencia del verano
en llamas.

Aún queda la oscuridad quemando
la piel de las playas blancas
un camino nuevo, un pueblo fotografiado
una iglesia vieja, la calle que baja
los médanos ardidos.


Y entre todo me sigue
paciente la vida con su tiempo
de sorpresa comprendida.
No dejaré de forjarme sin tiempo
como corresponde tratarse
la trama que teje
cada verano perdido.