Virginia de Albán

TINTA DE AMOR...

 

Dejas caer en mí

toda la tinta de tu poema,

y la mueves deliciosamente

hacia mi boca.

 

Tu poema sabe a luciérnagas

que parpadean locas sobre mi vientre,

abriendo y cerrando

penumbra tras penumbra.

 

Tu poema juega a ser mío,

tardío de lluvias,

sostenido por ti

en cada esquina de mis labios.

 

Este deseo…

Esa sentencia…

Esta trampa…

Ese naufragio…

La tinta de tu poema

se desliza alrededor de mi cuerpo,

estrechándome más y más

hasta volverme luna

disfrazada toda de ti.

Como un espejo prieto de tinta

que canta envolviéndome

y me envuelve cantando…