Lu-na

De noche

La noche tenía esos secretos dispersos por todo el firmamento, como si cada estrella fuera una llave, como si mas allá se abrieran puertas que resguardan cadáveres de los deseos mas ocultos de aquel que aclama ser dueño de una estrella.

Era necesaria una oración al cielo, no a un ser divino, no a la luna, no al viento, una oración lanzada a un abismo, un vertedero de sueños. Tenía la impresión de ser una mente vieja atrapada en una adolescente, pero con el tiempo, el cuerpo también se ha vuelto viejo, y la mente casi al borde de la muerte, estoy viviendo en destiempo.

No quería excavar en ese basurero, no quería descubrir quien se robo mi vida sin derecho, ¿quién arrebato de mis manos el poder de soñar? ¿Dónde perdí mi estrella? la llave de mis secretos, la llave de mis profundos deseos.

La noche tiene tantos secretos, voces que susurran y despistan el sueño, pero la noche termina, llega la mañana y yo exhausta vivo el día, sin saber de donde vengo, a donde voy, o simplemente que es lo que quiero.