alupego (Ángel L. Pérez)

EL RENCOR SE OCULTA

 

Rencor que nutre,
las nocivas fibras.
Veneno que invade,
las fuentes prístinas.
Sueño envilecido,
que mata el recuerdo.
Como una guadaña,
que saja la vida.

Invadido el dueño,
de la carne viva.
Emponzoña al Hombre,
donde el verbo habita.
El cerebro duerme,
si el aliento expira.
Como la derrota,
de la mente misma.

Sobre la condena,
que reclama el hambre.
El rencor no nace,
sino que se hace.
El dolor se acuna,
en un mar airado.
Donde el oleaje,
arrastra el pasado.

Verde la esperanza,
de perdones llena.
Llena está de nombres,
que nunca se olvidan.
La pena retuerce,
de los sentimientos,
la pena más negra.
Pero el núcleo aflora.
Bálsamo que alivia,
Potencial de vida.
Que el rencor aparca,
para revivirla.

El viento la azota.
La verdad la eclipsa.
Entre aquellos huecos,
que deja la vida.
La nobleza existe.
El amor transita.
El rencor sumido,
en la enorme sima.
Queda sepultado,
por la vida misma.
A. L.
http://alupego.blogspot.es/2