Vives en el norte,
yo vivo en el sur.
No te veo ya de días lejanos,
ya en tierras baldías.
Tú me vives,
yo te vivo,
En tí y en mí.
Desde mediodía una maltrecha vía
me ha acongojado.
Desde ayer asuntos míos pronosticaron
el ave en su vuelo,
los recuerdos a cuenta gotas,
y una herida viva.
Desde ayer desapareciste
difuminada en la noche de llovizna,
cuando mi destierro entristeció.