Lore Cruz

DIARIO DE UN SUICIDIO

Cerré la persiana,
apague los miedos,
escondí el llanto,
dormí a las voces,
invoque su aliento.

Mire el espejo,
araño mi mejilla,
corto mis venas,
salpicó el pañuelo,
reí a su encuentro.

Desperté muy temprano,
saltaron los placebos,
cosquillearon mi garganta,
se perdieron unos cuantos,
-pensé- Fin del sueño.
El eco de la radio,
mi canción favorita,
me sentí feliz,
llene la tina,
me hundí en su piso.

Cansada estoy,
las escaleras me llevaron
al décimo octavo piso,
el cielo es muy azul,
el viento enreda mi cabello.

Quise saludar a mamá,
más no me escuchaba,
tan solo lloraba.
Quería abrazarla,
mi intento en el aire se perdío.

Contemplo hoy la luna,
conté sus pecas,
camine en su arena,
me fundí en su invierno,
mi soledad acabo.

Busque mi reflejo,
encontré la felicidad,
la calma me habita,
corro en sus campos,
finalmente duermo.

Mis manos no tiemblan,
las voces se fueron.
¡Sonrío de nuevo!
Es el final del cuento.

LoreCruz
Madrigal de Luna
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Colombia-2017