Xabier Abando

El abismo de tu mente


Por el vano fulgente de tus ojos,

mirando a su través algo insistente,

a riesgo de exponerme a tus enojos,

yo me asomé al abismo de tu mente,

 

queriendo escudriñar tus pensamientos,

bullendo en tus pupilas en destellos

y ver, acerca de tus sentimientos,

si alguna vez estuve envuelto en ellos.

 

El miedo me frenó y no me atreví

a asomarme al balcón de tus deseos,

pues de ellos exiliado estar temí,

cual náufrago en el mar de tus anhelos;

 

el vértigo sentí, viendo el vacío,

me vi cayendo en la desesperanza,

entreviendo el inhóspito baldío

que, lejos de tu amor, todo lo alcanza.

 

A resguardo del frío y de la muerte

que acecha el desolado territorio

en que el mundo \'sintigo\' se convierte,

con solo tu cariño de envoltorio,

 

vital tal como el aire que respiro,

refugiado en un cálido rincón,

a estar, sin molestar, tan solo aspiro,

si es posible, en tu noble corazón,

 

sin dejar mayor huella en tu memoria,

más allá del final en que concluya

este hálito de vida que a tu gloria,

dedico tras saber que es toda tuya.

 

 

© Xabier Abando, 06/07/2016