Mª Luisa García Martín

Desamor

Quedé vencida ante Ia injusticia,
ante mi...
un ramillete de desamor se presentaba,
lo palpé con mis manos
y lápidas de mármol fueron en ellas,
quise arrojarlas lejos,
pero restos, quedaron en la piel.
Lloré, con ese llanto
que sólo Dios consuela,
pero que a veces,
ni tan sólo Él puede.
Mi fe flaquea,
siento el desgarro,
de algo que muere.
Tengo que emprender vuelo
para encontrar,
ramilletes de amor.