Saborío Parreaguirre, Marco Antonio

Bella detrás de la resaca

\"No siento ganas de tu cuerpo,

quisiera robarme tu alma.

Es tal el deseo que sólo querer tu tez,

sería beber un vino sin saborearlo.
Quiero ver directo a tus ojos cuando cruzas mi mirada;

la timidez me hace cabisbajo.

Esa ternura escondiendo un salvajismo muy propio de ti (he vivido suficiente para aseverar sin vacilación).
Y ni hablo de las líneas que forman tu cintura.

Sin que te des cuenta, imagino que trazo mis palmas hasta el inicio de tus nalgas.

Me da una sensación extraña.

La de ladronzuelo, del que quiere adueñarse de lo ajeno.

Aunque sea pecado y castigado.

Una adicción por tocar lo que no es mío.
Mis manos se inquietan por querer abrazar las tuyas.

Palpar esa suave corteza donde mis labios añoran dejar una humedad tibia y casi reverenciar tu belleza.
Vi al sol darle brillo a tu piel y,

con miedo a ser descubierto, pude observar el sudor en tu escote.

Esas gotas escabulléndose en tus pechos

como si huyeran de mi vista.
Esa bebida causó estragos en mí.

Ese toque dulce que empapaba mi boca quise mezclarlo con el calor de tu aliento

mas yo mismo me detenía.

Sabía que era muy \"pronto\" para siquiera decirlo.


Entre cielos soleados, whiskies y pláticas,

llegó la noche y el licor siempre acompañando mis pensare.

Lo único fiel que puedo ofrecerte...

mis palabras.

Son tan reales como mis sentimientos.

Literaciones y aficiones se resumen en tu imagen,

la que vuela en mi mente una y otra vez. \"