flor cosarys

SOLEDAD

La melancolía se asoma

refunfuñando tu presencia,

atolondrada me encuentro 

entre la trulla que murmura

y murmura, sin descanso alguno.

 

Buscando una hijuela,

un rastro para encontrarme contigo,

difícil es el camino,

muy lejos te imagino.

 

Solapadamente me arrastro

a tu encuentro,

¡oh dulce encuentro!

 

Soñando dormida,

soñando despierta

me encuentro contigo,

como bálsamo 

 dando vida a mi vida.

 

Contigo puedo entablar una conversadera  

sin criticismo alguno,

solamente me darías

tu opinión sincera

con mucha abundancia,

sin callosidad alguna.

 

¡oh dulce soledad!

¡cómo te quiero!

¡cómo te amo!

porque cuidas mi cansancio,

mi querencia,

mi dulce y amada soledad.