itxaso

Ocho de marzo

Un rio multicolor se desborda

entre cementos verticales.

Olas cantando una melodía oscilante 

que insistente vibra

como latidos armoniosos

vigorosos, reiterantes,

de un magnífico corazón

expulsando en cada sístole

clamores de mil arterias,

agravios, abusos , afrentas,

agresiones y penurias;

acogiendo en la diástole

tanta angustia , tanto miedo

y la rabia

y el cansancio acumulado

en las horas y los días

de siglos de mujeres

 

La calle es una gran vena abierta

con su sangre derramada

en el asfalto de esta noche

La calle es un grito único

por millones de gritos

de una humanidad desfeminizada.

La calle es el comienzo

de un llano camino

sin obstáculos de género

sin socavones de desprecios

sin guijarros de prejuicios

La calle es un ahora

para un mañana desafiante