JAVIER SOLIS

TROVADOR DEL CIELO

 

Cuando vi la sonrisa de las olas

El color ámbar de la alegría

Cuando sentí  las caricias del viento

Supe que estabas allí

 

Cuando las flores se agachaban celosas

Escuché el tañido de vetustas  campanas

Y  hasta las sombras se escurrían recelosas

Supe que estabas allí.

 

Entonces cogí mi vieja  guitarra

Afiné mi desgastada garganta

Y entoné una hermosa  melodía

Para elogiar tú presencia

 

Las notas desgarraban el cielo

La melodía la tarde enternecía

Todo era música, y todo era poesía

Y era todo para ti.

 

No sé si escuchaste, no lo sé

Sólo sé que te fuiste rauda

Como quien huye del destierro

Como quien busca la inmensidad del cielo.

 

Desde entonces mi canto vaga

Por las inmensidades del espacio

Buscando consuelo, buscando amor

Desde entonces soy el trovador  del cielo.

Lima 12 de marzo del 2018