Edmundo Rodriguez

LAS VIDAS DEL APRENDIZAJE

El frìo azota el ambiente , 

pero en la calidez de tu corazòn , 

me alimento de ese bello amor , 

que me sabes entregar . 

 

Y yo bendigo esta iluminada estancia , 

que me guìa en los momentos oscuros 

de cansancio , renovando mis energìas 

y la gracia por el vivir . 

 

Que soplen las ventiscas , 

porque tu refugio , son mis brazos 

y besos que nunca te faltaràn , 

y asì como beso tus labios , 

te beso toda , como la diosa de mi amor . 

 

Gocemos esta vida , que nos ha reunido , 

en un momento en que nuestras almas , 

se han sabido identificar , en el recuerdo 

lejano que nos une , desde que empezamos 

a viajar por las vidas del aprendizaje .