Walter Trujillo Moreno

QUE HABLE EL POETA....

 

Sin la mirada de una princesa andina no puedo empezar.
Sin la sonrisa del mar, la selva y las montañas
 y de ti mi muchachita mis palabras son incompletas.
Sin la nieve blanca, la Wiphala universal de mil colores,
el colibrí que me espera día tras día tras en mi jardín romántico
 sin la fuerza e irá del dragón y el tigre que llevo en mi alma
 y corazón ni siquiera  intento empezar un diálogo.

El poeta tiene los brazos más largos del planeta,
llenos de música, sentimientos y sueños.
El poeta vive en el planeta de los sueños,
junto Afrodita y la indiecita América...

El poeta cuando habla no hace sombra,
no borra el pensamiento adquirido  o mancha las ideas.
El poeta nace con el sol y muere con la luna.
Se baña en tus lágrimas y juega con la naturaleza y sus doncellas.

Poeta la energía y la magia de las palabras están de tu lado,
tú cambias: los ánimos y las intenciones,
ahí reflexionan los hombres y mujeres,
los colores, la luz y la sombra son tus aliados,
los símbolos escondidos
 y el silencio que a veces provocas son tus alegorías.

El Poeta que yo quiero no necesita perfumarse con agua brava,
la Mujer que el poeta quiere, es madura, jovial y llena de vida,
el Poeta que yo quiero vive en mí, conmigo y fuera de mí,
la Mujer que el poeta quiere es lluvia, estrellas y naturaleza viva.

QUE HABLE EL POETA…,
evidencia lo escondido de las frases rebeldes, 
enseñe al mundo la ruta del romance, niñez y  juventud temprana, 
pinte de tinte humano  a  los  ángeles gitanos,
a esos ángeles los llevo siempre dentro de mí,
hasta pienso que los poetas amigos de la luna,
el verde, el fusil y las estrellas son gitanos.

El poeta cuenta lo que ve, respira, sufre y prueba,
sueña lo que prueba, sufre y desea,
desea lo que sueña y prueba,
prueba lo que sueña y desea


Por Walter Trujillo Moreno, Diciembre 2017,

Este poema está dedicado a la gente que cree en la poesía y los poetas,
a una mujer que desde hoy en adelante la llamaré Pacha Duchicela