Jose Adolfo

Agonías del ayer

Esta sed

agotada en ausencias

peregrina

penitente 

diluye la lágrima

 

El ayer

agónico

sigue su rumbo

mis manos

trémulas

acarician sus aguas

apuran la última copa

desvanecen sus recuerdos

 

Empinadas

las callecitas de piedra

aguardan el regreso

los años han quedado

a la intemperie