lopez pisu Maria Luisa

El horizonte

 

Mirando el bello horizonte

encontré hierva buena.

Había romero y amapolas

y también lindas azucenas..

¡Un alboroto  se oía,

 desde el árbol,  la maleza!

Es un sonido jadeante,

de amor, suspíro y entrega.

Y, asomándome indiscretamente

encontré una linda pareja,

amándose con locúra,

bañada de flores y  hiervas.

**

¿Qué le decía? ..

 

¡Bésame,

dame un beso Gabriéla!

Se oía el canto de las  aves

mientras ellos se prestan.

 Todo, terminó con la llovizna

qué cayó sobre la hierva fresca.

Ellos dos se vistieron rápido

y,  ella .. se sentía  bella.

 

Marchóse feliz él amante

por su derroche en amor.

Quedándo la dama enamorada, 

del hombre qué la amó.

 

A los ocho años del hecho

llegó un caballero bien vestido.

Buscando a la linda dama

cargado de amor y suspíros.

La señora ya había fallecido,

estando sola en su soledad.

Esperándo al hombre de su vida

para poderlo ella amar.

 

Marchóse entonces el varón 

a visitar a su linda cortesana,

enterrada bajo lindos cipreses,

rodeada de romero y matas..

El cementerio estaba hermoso,

cargado de blancas azucenas,

dividido en dos partes qué

 lo liberaba de la linda dama.

Allí, ¡sí! habían flores hermosas

acompañando a la bella mujer.

Había romero, hierva Luisa,

puestos por el arborecer.

 

 

 

Autora

María Luisa