Gerardo Herse

Me mentiste

 

 

Sí me hubieras querido me hubieras matado, directo a la yugular y sin importar cuánta sangre saliera por segundo, sé que no te hubiera importado.

Sí me hubieras querido me hubieras matado, pero me dejaste ahí, muriendo de hambre, con frío y con una bala bien clavada en el pecho, sé que no te importó.

O también, sí me hubieras querido te hubieras quedado, sin importar cuánta sangre lloraba a diario, intentando disimular mis ganas de morir con una sonrisa bien pronunciada pero...eso si te importó, te importó todo menos yo.