RODRIGUEZ NUEZ

de las cartas a naye

 

era inevitable, lo supe,

lo tuve claro desde el principio,

desde antes de dibujar sobre el tiempo

nuestra historia,

nunca antes tuve la capacidad

de anticiparme al futuro,

como ese día tus que ojos brillaron 

con la tarde,

y vinieron a estrellarse directo a mi alma,

advertí que tarde o temprano

el centelleo del amor me abrazaría 

todas las células,

uno no tiene que esperar mucho tiempo

para saber que esta enamorado,

basta con reconocerse,

la alegría en los latidos,

los nervios en las manos,

¿que poder es ese que tiene una mujer?

Hay! que extraño sortilegio,

Que venturosa insólita magia,

una sola sonrisa suya,

puede cambiar el rumbo de una vida.