Recuerdo que eras una extraña
con rostro de francesa y forma de fresa
con un hermoso cabello castaño tan
lacio que asimilaba una cascada que
cuando la acariciaba soltaba un bello
olor dulce que se me quedaba todas las mañanas
tenias unos ojos brillantes como los diamantes
y negros como el onyx y tan tiernos que harian derretir
montañas de tanta ternura, me conquistaste
desde el primer instante no tenia opcion
porque te robaste mi corazón.
despues del hola llego la conversación
fue tan fluido y armonioso, como una mañana
de colores brillantes, fue como si te
conociera de antes en ese instante
cuando olia ese perfume tuyo olor a vainilla
que me quedo en la memoria, supe que
eras para mi tanto yo era para ti,
se congelaba el tiempo cuando estábamos juntos tu me
abrias la puertas al cielo.