milton honor aranda herrera

Ofrenda

El ebrio blando

(el muy bruto).

Aquel que complicó su vida

entre verbos y papeles sueltos.

Aquel que suele esconder,

profundo en su corazòn,

los crueles motivos

de tu ausencia;

él, entiéndelo,

no te hace ningún daño amándote.

Aún que lo supongas,

jamás ha de pedirte nada a cambio

de su sentimiento

y eternamente ha de estar encargando

un verso tierno

para tí,

en las alas frescas del silencio.

El ebrio bruto

(y otra vez blando).

Aquel áspero poeta que nunca

soñó ser

él, compréndelo,

no posee más que rústicos cuadernos,

unos besos muertos en el cielo

y

unos

botoncitos

blancos

para 

tí.