Carlos Brid

TODO LLEGA

 

Cuando llego el momento

el tiempo no espero.
Se fue la hora y los jirones,

quedaron bailando locamente en la alambrada,

en el paño y la humedad de nuestros labios.
Otra vez tendremos que sentarnos en silencio,

expectantes por si vienen por el ri­o

las personas que alguna vez

fueron espigas sin rostro.
La virginidad de la sorpresa

anidando en los vientres,

en el sudor del sacrificio y en los hornos.
Todo llega.
Pero esta noche colgada y ausente

solo te veo a ti y a lo que no fue,

a lo que en el estertor de una tarde precisa

solo fue un crepúsculo mas

y deberla haber sido un artificio

alumbrado con los chispazos de la piel.
Carlos Brid
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