lorenzo salamanca garcia

Escribo para no morir de frio.-

 

Por chocante que parezca,

lo extraño 

es muchas veces lo correcto.

Sé de puertas que se cierran,

cuando las intentas abrir.

Hay madres que no besan a sus hijos.

A uno los suyos le hicieron el vacío

por querer ayudar

a los más necesitados. 

El abrigo del silencio protege 

del frio de la ausencia.

Las ganas de verte

son molinos de viento;

yo soy don Quijote enfermo

de locura pasajera.

Demasiada gente estupenda sin premios;

no falta algún ignorante con corbata,

dando lecciones de humanidad.

No gastéis dinero en flores por mi funeral,

dádselo a los que aún no hayan muerto. 

Entre papeles rotos con frases vacías,  

he depositado mi armadura. 

Me canso de escucharte

y quisiera lanzarte algunas flechas: 

los niños son los mejores maestros; 

con el agua desperdiciada

se podrían apagar muchas hogueras; 

la pureza de la raza es pura entelequia,

nuestra esencia es ser mestizos;

para amar sin restricciones,

los sexos son meros apeaderos.

El sueño de los pobres,

cuatro gallinas y un gato,

su dignidad se sustenta

en saber empezar de cero.

Llega el invierno, hielo y niebla,

y yo escribo para no perecer congelado

entre la escarcha de tus dedos.