Franco Castillo

Supersticiones

Nací un lunes 10, aunque parece siempre martes 13. Pobre de ese espejo que me ha roto, por la eterna mala suerte que padece. Me froto con tu pierna como un gato negro si anochece. Así celebro que me bese, la tierna muerte varias veces.
No importa que sea tarde, toca mi corazón y siente, como arde esta herida por la sal vertida de tu recipiente. Acaricia cada grieta en las vetas de su madera. Mientras el poeta espera que ya nadie pase por debajo de sus escaleras.
Ansía vivir sin miedo, descruzar los dedos y arrojar a la basura la herradura. Porque para estar completo, no hay más amuleto que un boleto capicúa a su cintura.
Es que apoyé primero mi pié izquierdo, por eso es que hoy me pierdo, dejando que el destino se tuerza y me retuerza. Me muerdo los labios con toda mi fuerza y acepto que por ser escritor soy infeliz y viceversa.