Enrique del Nilo

REVOLUCIÓN O MUERTE

 

 

 

Traigo en mi mano una rosa

que de el pueblo tomó el color

de su sangre derramada

yo le llamo revolución…

 

Esta rosa trae espinas

con un filo tan atroz

con el que defiende al pueblo

para el que nació

 

No distingue de diestras

ni de siniestras

ambas manos del pueblo

soportan el mismo dolor

 

Donde una cadena,

sea cual sea el color,

se cierne sobre las sienes del pueblo

nacerá la rosa de la revolución

y es obligación del poeta

alzar en alto la voz

por los que han caído

por los que el miedo dominó

es la mano del poeta

que grita REVOLUCIÓN

 

Y si el pueblo cae herido

ha de ser la poesía

compresa para la herida

más no calmante al dolor

pues el dolor es precizo

para que no se olvide

la consigna de Espartaco

¡MUERTE O REVOLUCIÓN!