Francisco 1987

Brunella

Brunella se lamento toda la vida
hizo tuerca a sus anchas
y dignidad a su siniestra
jamas transformo los estadios
en televisores de 18 pulgadas
antes del eclipse surgió
una duda , ir o regresar
del hospicio donde había
nacido para quedarse y
adueñarse de todos los almuerzos
y cenas a su nombre
en Paris y Tokyo para
restar las variantes
mas probables de la infamia
en el lodo de la vida
y mas allá