Max Hernandez

Lloran mis letras

Mis letras, antaño alegres y traviesas

Están ahora demasiado quietas.

Se encuentran perdidas, desorientadas,

Ya no esperan nada más, ya no esperan nada.

 

Fueron buenos los momentos aquellos

Cuando juntos disfrutábamos momentos bellos,

Cuando tomados de las manos volábamos al cielo

Y nos embarcábamos a la conquista 

De nuestros más locos sueños...

 

Jugueteábamos con las nubes y las estrellas

Disfrutábamos de la lluvia y las tardes eternas,

Éramos dueños y señores de todos los vuelos

Que emprendiesen soñadores y locos aventureros.

 

Fuimos a veces príncipes, a veces mendigos,

Tuvimos muchos hermanos y también enemigos,

Arrastramos dolorosamente las duras cadenas

Y en libertad nos embarcamos hacia las estrellas...

 

Fuimos eso, y quizá mucho más que aquello,

De lo que, en este momento, tenga recuerdo,

Pero siempre fue muy, pero muy bueno,

Compartir con mis letras, todos mis sueños...

 

Hoy... hoy solo queda el frío y amargo silencio,

De una pluma gastada en un viejo tintero,

Mis letras lloran con tristeza y desconsuelo

Añorando al corazón de poeta, que alguna vez,

Con ellas, intentó vanamente alzar el vuelo...