Alexandra L

Al Alba

 

Angustia que es tibio roce
sobre la verdad que inquieta
el viento cálido arrastra
las horas de la existencia.

Madrugadas de silencio
reloj de la larga espera
sentir que se abre paso
entre tu pecho y mi puerta.

Claro de luna en las aguas
que desangra en las arenas
playa del alma dormida
donde murmuran las penas.

Siempre al pie de la esperanza
magia que marcha y regresa
que rompe en amanecer
tras la furiosa tormenta.

Beso es tu verso, que clama
y en una nube de seda
va el amor a navegar
en el mar de una quimera.