Jose Adolfo

Arde la poesía

Son sus caderas

motivos insurreccionales

siluetas hechas libertad


En la suavidad

sus encantos

caminos secretos

desnudan huracanes


Tempestuosas humedades

ahogan los pudores desatados


Al borde

franqueables barricadas

en todo su talle
repleto de aromas
se inicia la obra emancipada

 
La vida

su pequeña muerte 
sueltan sus melodías

Arde la Poesía 

 

Viviente
inmortaliza 

Entrecortados

nos hacemos a la plenitud