la tinta de mi lapicero es mi mas fiel consejera,
no me quita las penas, pero de ellas me libera.
El sudor de mi frente es la firma al final de mi ansiedad,
y del delirio de mis sueños en donde es posible volar.
volar en la sonrisa de tus dientes pequeñitos,
volar hipnotizado por tus labios rosaditos.
La tinta de mi lapicero es como la ranura de un balde roto,
que vacìa las palabras de un profundo desahogo.
desahogo que aviva mi loca obsesiòn,
desahogo que me ahoga en el mar de mis antojos.
La tinta de mi lapicero es la sangre desbordada
de mi corazòn repleto, de mi alma enamorada.
la testigo del principio de una historia inesperada,
que le dice dulces sueños a una ilusiòn desvelada.
Y aunque ateo me declarase a gran voz y gran coro,
ella es la que me convence de que a ti es a quien yo adoro.