argantonio

Diosa blanca

Me gusta verte insinuántemente vestida

Porque sabes realzar tus ondas

No quiero que a mis ruegos respondas

Con la promesa de siempre incumplida.

 

Diosa blanca, lo que fervientemente imploro

Es enterrarme dentro de la profunda mina

Donde se oculta para mi el divino tesoro

Si la dicha para mi no fuera, sería mi ruina.

 

Pues sin tu cuerpo me siento hambriento

Quítate es vestido que despierta la tentación

Y déjame que llene mis manos con tus pechos.

 

Imagino que desde tu pequeño monte te tiento

Y te devoro con ansiada e impaciente fruición

Entrégate, yo te pagaré con amor tus antiguos despechos.